viernes, 6 de octubre de 2017

BLAME! de NETFLIX. Opinión y crítica


Bien, bien, bien. Tras cambiar mi conexión de internet de casa y adquirir una velocidad de descarga acorde a primeros de siglo, lo primero que he hecho ha sido crearme una cuenta de Netflix ya que todo el mundo me ponía los dientes largos.

Y tras abrirlo por primera vez, mis ojos han saltado directamente a una película de animación de la cual desconocía su existencia; Blame!

¡Alto! ¡Qué paren las rotativas! ¿¿¿Blame!??? ¡¡¡¡¿¿¿¿BLAME!????!!!! El tercer manga que más me ha gustado en la historia y que tenía la consideración de ser inadaptable al anime, ¿Ha hecho una película? ¡Estos de Netflix son unos loquillos!

Y bueno, como era de esperar, pues he visto la dichosa película y aquí os voy a dejar mis impresiones:
Pero lo primero, para los que no conozcáis el manga. No es necesario leerlo antes de ver la película, aunque si tienes intención de echarle un ojo en algún momento, llegarás spoileado en algunos puntos, aunque tampoco nada exageradamente dramático.

Killy, el protagonista de Blame!

Poniendo un poco en contexto respecto a la trama. Blame! es un manga "cyberpunk" en el que se nos muestra un futuro distópico muy alejado en el tiempo:

La humanidad llegado un momento creó la Netsphere, una suerte de sistema operativo desde al que se podían conectar y crear todo lo que uno quisiese a través de las complejas maquinas que existían. Entonces las personas enfermaron y el gen denominado "de red" fue corrompido, por lo que no pudieron volver a conectarse. La Netsphere, sin nadie que la diera ordenes, continuó construyendo superficies y estructuras sin ningún tipo de control u orden y así pasaron milenios.

En el momento en el que transcurre el manga y la película encontramos que la superficie de la tierra se ha expandido tanto por culpa de la Netsphere, que ha absorbido a varios planetas (Jupiter entre ellos) e incluso al Sol. La humanidad ha evolucionado en diferentes ramas dependiendo de en la Mega Estructura en la que viviese, ahora también hay mutantes, la propia Netsphere reconoce a los seres vivos como enemigos y los ataca con los sistemas de seguridad que va creando y en los estratos más alejados del núcleo una nueva forma de vida hostil se ha formado; los seres de Silicio.

El protagonista es Killy, un agente de una organización que pretende encontrar a lo largo del basto mundo un humano que aún tenga los genes de red intactos para poder conectarlo a la Netsphere y desconectarla para volver a traer el orden a la humanidad.

Bien, esto en cursiva era la premisa de la que parte el manga. ¿Porqué era tan difícil adaptarlo al anime? Pues entre otros aspectos menores, por que es un manga muy visual, sin casi diálogos, donde el paso del tiempo es terriblemente incalculable y difícil de expresar. Aún después de haberme leído el manga varias veces no estoy seguro si desde el inicio hasta el final han pasado, siglos, milenios o incluso eones. Pensad que el protagonista siempre va andando, escalando, bordeando estructuras, enfrentándose a enemigos imbatibles un recorrido sin determinar que bien podría ser de miles de millones de kilómetros.

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Pero desde la película han sabido bien como enfocarlo. Han narrado una única aventura de las miles que se supone que Killy ha vivido en su eterno viaje. Es un buen recurso sin duda. Han concentrado la aparición de unos pocos personajes relevantes para que aparezcan en la película, con la suficiente narración como para entender algo de sus motivaciones, aunque logicamente sin profundizar en ellos lamentablemente. Y os adelanto que los dos personajes que reconoceremos además de Killy son Shibo y Sanakan, siendo esta última la menos aprovechada en la narración por desgracia.

Y aunque se han quedado cortos, en la película han sabido dar a entender lo inabarcable de las distancias y el tiempo que el protagonista tiene que dedicarle a recorrerlas. Esto como punto positivo desde mi perspectiva

Como puntos algo decepcionantes, tenemos que han querido simplificar tanto la complejidad de Blame! (y lo han hecho tan bien) que no me extrañaría que algunos espectadores pudieran llegar a sentir el ritmo lento que mantiene en ocasiones la película como una carga mal llevada.

Por otro lado, la animación, aunque más que decente, adolece de dos grandes fallos a mi parecer. Por un lado tenemos que el autor de Blame! -Tsutomo Nihei- era arquitecto y supo desplegar en el manga su habilidad con los diseños de las bastas e impactantes edificaciones y estructuras, y en la película no han conseguido impresionarme tanto como en la obra original. 

Tampoco encuentro agradable la manía que les han dado a algunas productoras de anime en que la animación hecha por CGI las elaboren a 24 imágenes por segundo como si se tratara de animación tradicional. En serio, da la sensación de que se está quedando colgando la imagen continuamente. Me crispa bastante, la verdad.

En el lado sonoro, la OST es bastante adecuada y goza de un buen doblaje al español. ¡Chapó!, en este aspecto.

Y finalmente, hay que destacar que como la película de Blame! nos narra una única aventura de Killy, el final es completamente abierto e inconcluso. Por ello me gustaría y deseo que desde Netflix se animen y sigan haciendo más animación de este excelente manga en donde nos narren más aventuras y nos presenten a más personajes icónicos del manga.

Para acabar. ¿Debería de recomendar Blame!? ¡SÍ!, Por supuesto que sí. Tanto si conoces el manga como si no.

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