lunes, 24 de febrero de 2014

Aquellos maravillosos momentos. HALF LIFE


A lo largo de mi vida videojueguil he vivido todo tipo de experiencias dispares que de una manera u otra han estado relacionados con videojuegos. Mi intención inicial era escribir una serie de entradas en dónde poder contar aquellas de las que me acordase y me hubieran marcado ya que alrededor de los juegos he vivido momentos especiales y cómicos como el que os relaté sobre Resident Evil 2, pero también he vivido momentos emotivos, vergonzosos e incluso problemáticos que me gustaría compartir. En esta ocasión os hablaré de lo que nos deparó a mí y a un par de amigos nuestro vicio por el bestial Half Life.

Me cuesta un poco situar la fecha, pero creo recordar que yo y mis colegas, Manuel y Sergio tendríamos unos 16 o 17 años. En aquella época en la que seguíamos yendo al instituto, a diario nos pasábamos las clases hablando de los últimos juegos que nos habíamos pasado y diciendo paridas varias típicas de nuestra edad. No pocas veces nos hacían separarnos, pues huevos los nuestros que con frecuencia nos juntábamos los tres pupitres para seguir desvariando.

La clase en la que más nos desfogábamos era la de Informática, pues nosotros teníamos dominada la materia y el profesor nos dejaba que nos juntásemos y nos entretuviéramos para no andar molestando. En una época concreta estábamos viciadísimos con la saga Half Life, nos pasábamos las horas de Informática hablando sobre que expansiones eran mejores, cuales eran los rumores sobre el futuro de la saga y que partes del juego eran nuestras favoritas. Sergio decía que había jugado a una expansión llamada Uplink que nosotros no conocíamos, y por su lado Manuel hablaba sobre la expansión Decay que vendría en la edición de PS2. 

Era un tema incombustible y las coñas que soltábamos nos provocaban carcajadas que inevitablemente molestaban al resto de la clase y al profesor. Llegado un momento de un día cualquiera, el tutor nos dijo en mitad de la clase que le acompañáramos fuera del aula y avisó al resto de compañeros de que estaría un rato ausente.Ya fuera nos dijo que permaneciéramos callados y que lo siguiéramos.

Y así fue como inundados de incertidumbre y temor nos vimos los tres en el despacho del director del instituto. Allí de pie enfrente de la mesa del director, éste nos miraba impasible, sin abrir la boca, haciendo que ese momento fuese más insufrible aún. De alguna manera parecía que estuviera disfrutando con nuestro acongojamiento. "¡Maldita sea nuestro vicio! ¿En qué problema nos estaremos metiendo?" me preguntaba yo. La cosa es que después de unos interminables segundos, el director sumido en su agobiante silencio, cogió una hoja de papel y un bolígrafo y se puso a dibujar como si no estuviéramos allí. Nosotros tres nos mirábamos sin entender todavía en que dantesca situación nos encontrábamos.

Al director le dio por dibujar un jodido molinete

Bañados en sudor frío, los tres nos mirábamos y encogíamos los hombros mientras el director terminaba de garabatear su extraño dibujo. Finalmente apartó el bolígrafo del folio, lo giró para que pudiéramos verlo, señaló un punto y nos dinamitó con sus palabras: "El profesor me ha dicho que os pasáis las clases hablando de videojuegos. Así que decidme, en la parte de las alcantarillas de Half Life activo este enorme ventilador y cuando tengo que subir por las escaleras de mano siempre me mata porque ahora está girando. ¿Qué tengo que hacer?"

Estábamos tan impactados por lo inusual de la situación que realmente tardamos unos instantes en centrarnos en la pregunta. Haceros a la idea, el director del centro, el tío que decidía cuándo expulsar a un alumno. Aquel que era la máxima autoridad del instituto y del que nadie se burlaba nos noqueó al demostrarnos lo que le gustaba Half Life.

Para acabar, he de deciros que supinos ayudarle en su duda, pues el punto en el que estaba atascado, también nos atascamos nosotros. La solución era muy sencilla, mientras subías por la escalera de mano había que pulsar el botón Ctrl para que Gordon se pegase al muro y no le dieran las aspas del ventilador.

8 comentarios:

  1. jeje que historia tan curiosa. Eso si es algo que nunca me ha pasado, que el mismísimo director fuera aficionado al Half-Life! En mi opinión, más personas en posiciones similares deberían hacer un esfuerzo por conocer un poco más sobre las actividades de sus dirigidos. Seguramente los podrán entender mejor. Qué suerte que ese haya sido tu caso y de paso te salvaste de algún castigo indeseable jajaja. Un saludo colega!

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    1. Esta era la anecdota que te comente del Insttituto la otra vez. Por desgracia, el director nunca más nos volvió sobre el asunto, pero nosotros siempre supimos que tenía una vena friki y muy buen gusto en juegos xD

      Gracias por pasarte y comentar!!

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  2. ¡Tengo que terminármelo! Pero me da pereza, porque tengo la sensación de que me tocará volverlo a empezar... gracias a los bugs, que desde Gonarch no levanté cabeza ¬¬ Pero es muy buena la anécdota, vaya risa os daría luego xD
    Veo que guardas el dibujo?? Jijiji es un recuerdo curioso...

    ¡Un saludete!

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    1. El dibujo lo he hecho yo xDDD, pero juro que era igual de cutre xD

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  3. ¿Era muy mayor el hombre? ¿Sabeis que edad tenía exactamente? Lo digo porque igual tendría miedo de que se supiera, pensar que en la época esa afición suya era vista por la sociedad poco menos que como si os hubiese preguntado sobre alguna página porno. España estuvo muchos años muy atrasada, si bien nunca hubo una quema de brujas tan grande como EEUU , y eso que tuvimos al asesino de la katana, que dijo que se volvió loco pro jugar a Final Fantasy VII .

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    1. PD: lo digo pro el comentario ese de arriba donde dices que no os volvió a hablar, os he leído por vidaextra, muy curiosa la anecdota!

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    2. Lo primero, gracias por pasarte y comentar.

      Fue sobre la época del asesino de la katana precisamente, una época en la que jugar a videojuegos estaba visto como cosa de niños. Es compresible por su parte que no quisiera que se extendiese entre los chavales su aficción a los videojuegos en un instituto donde él como director es la máxima autoridad.

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    3. Por cierto, si te ha gustado esta anécdota leete la de Resident Evil 2 que seguro también te gustará. ;)

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